Andrea Perissinotto

riempimenti sentimentali

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Acción y emoción

por ALEJANDRO GONZÁLEZ DE SAN EUSTAQUIO

Bucear dentro de la fotografía. Superar la rigidez del largo por ancho. Contar historias, congeladas en un instante. Arrancar emociones es el objetivo, a nivel fotográfico, que se marca Andrea Perissinotto. Instantáneas en las que el ser humano y sus circunstancias, su cotidianeidad, son el principal punto de interés de la imagen.

La serie In The Shadows (2008) se centra explícitamente en el retrato masculino. A través de un conjunto de fotografías tomadas a chicos que, en su mayor parte, no son modelos, el autor crea su propia mitología de héroes y anti-héroes en la búsqueda de un espacio vital verdadero. Un lugar donde todos puedan expresar sus sentimientos y vivir sus relaciones y deseos, de un modo aceptado y libre.

La sutil y encubierta dictadura de las modas, el consumo y las dietas es el tema principal de la colección Fashion Possession (2006). Una serie de fotografías de chicas jóvenes al estilo de las imágenes de las revistas de moda, que incluyen eslóganes y frases alusivas a la posesión del cuerpo de la mujer, que llevan a cabo los medios publicitarios para vender sus productos. El autor plantea un interrogante ético al contraponer, por un lado, los celebrados logros de independencia de la mujer en las últimas décadas, y por otro, las perennes esclavitudes a las que muchas mujeres permanecen todavía atadas, como la de la moda.

En Riflessi (2006), la mujer vuelve a ser la protagonista de la serie. Se trata de un grupo de fotografías tomadas en Roma y Venecia, la ciudad de donde es originario el autor, a personas en su quehacer cotidiano. La muestra de sentimientos, emociones y actitudes variadas y, al mismo tiempo, propias de situaciones de la vida cotidiana, es el tema principal de la serie.

We Decide (2009) conjuga fotografía e instalación y está formada por una serie de cuarenta tiras hechas por tarjetas plastificadas de tamaño 10x7 centímetros, que son el resultado de un proceso de fotografía, impresión y minucioso recorte de los mínimos detalles de la figura humana. En la parte trasera tienen una imagen, un recorte de periódico o un código de barras, símbolo de la catalogación a la que se ha visto abocado el ser humano tras el fenómeno de la globalización.

Asimismo, el autor se centra en la fotografía etnográfica y de paisaje, como recuerdo de los lugares por los que ha pasado, y siempre pretendiendo mostrar la idiosincrasia de cada punto geográfico que visita con su cámara.

De símbolos y sensibilidades

por JESÚS CÁMARA

Diré cómo nacisteis, placeres prohibidos,
como nace un deseo sobre torres de espanto,
amenazadores barrotes, hiel descolorida,
noche petrificada a fuerza de puños,
ante todos, incluso el más rebelde,
apto solamente en la vida sin muros.
Luis Cernuda Los placeres prohibidos, 1931

La cultura se politiza en la medida que la producción de iconos, de modas, de sentido, de símbolos y sensibilidades, son proclives a normalizarse según cuales sean los actores hegemónicos en los medios que difunden todos esos elementos. Hay que celebrar la buena relación entre cultura y política en nuestro querido Ayuntamiento y esta exposición dentro del Festival Visible así lo demuestra.

Andrea Perissinotto es un joven artista nacido en Venecia y que no ha podido sustraerse a su primigenia vocación pictórica. En efecto, sus primeras incursiones dentro de la plástica fueron la realización de collages, donde la “pasta” y el “óleo” sobresalían en fuerte lucha con las imágenes, siendo un merecido homenaje, supongo que inconsciente, tanto a la tradición pictórica veneciana como a la iconografía de su carnaval. Estas obras estaban cargadas de ironía y de lecturas y ello ha propiciado que muy pronto nuestro artista haya derivado hacia lo conceptual.

Viene al caso empezar con los primeros versos de Los placeres prohibidos de Cernuda, para asociarlos a los retratos masculinos que son la parte primera con la que se encuentra el visitante de esta muestra Transitions.

Estas fotografías son una apuesta por la diversidad y por dinamizar la igualdad, entendida sobre todo como inclusión de los excluidos, sin que ello conlleve a la homogeneidad cultural; más bien Andrea, con estas fotografías, promueve la diferenciación, entendida doblemente como diversidad cultural y pluralismo. Son modelos buscados que posan sabiendo del mensaje del artista. La utilización de modelos afrolatinos no es casual. Creaciones que nos remiten a la mejor tradición de la fotografía masculina: Robert Mapplethorpe, Herbert List, David Hockney, Toni Catany, etc. Estas obras, en ocasiones, las convierte en dípticos o trípticos intencionados, como composiciones a modo sagrado de retablos, con un premeditado estudio de su composición, de su arquitectura. Los volúmenes, y la incidencia de luz en las mismas juegan un papel muy importante. El artista sabe que estas fotografías nos cautivan también por sus lecturas: podemos encontramos con mascarillas de afecto (El abrazo), de sensualidad (Labios), de tolerancia, o una simple reflexión sobre el propio ser (Instante).

En la propuesta Fashion Possession, las modelos femeninas retratadas conllevan una carga de ironía. No hay más que prestar atención a las leyendas de cada foto: Life is bitter...but not today! (¡La vida es amarga…pero no hoy!), I’m feeling like..., (Me apetece…), Fashion Possession (El poder de la moda), Me, myself and your money (Yo, yo misma y tu dinero), etc. para entender el sarcasmo. Andrea Perissinotto emplea mujeres de belleza extrema, donde el color de la fotografía y el lujo son cómplices protagonistas de este humor.

We decide se presenta en dos secciones. Una realizada a base de tiras fotograficas del tamaño de un calendario de bolsillo. Son modelos accidentales capturados por el ojo de su cámara en la calle. Una realización en serie, con unas cuitas casi artesanales. Andrea pretende mostrar las contradicciones de una sociedad que ha experimentado una profunda transformación en un periodo de tiempo muy corto. Hay que recordar que los discursos de la modernidad, el progreso y el desarrollo occidental se centraron en conceptos como los de Estado-Nación, territorio e identidad nacional que hoy se han venido abajo, por una parte por la globalización económica y, por otra, por la cultural, que borra las fronteras nacionales y las identidades asociadas a ella. Por el contrario, en la otra, a base de espejos nuestro artista mira al interior del individuo. Por ello utiliza un espejo para cada frase. Aquí lo personal se sobrepone a lo colectivo, a lo global.

En Nueve segundos menos de tu vida nos vuelve a invitar a la reflexión individual. Una amena y entretenida propuesta, precisamente para interrogarnos cada uno sobre el paso del tiempo. En Do not touch the work, la reflexión se vuelve otra vez ironía y en este caso filosofía antropológica: carteles que nos advierten por motivos de seguridad de no tocar las obras de arte, muy en la línea de Joseph Kosuth, reubicando en otro contexto a las mismas. Para concluir, quiero advertir que podremos seguir muy de cerca el futuro próximo de nuestro artista. En efecto, durante este verano podremos contemplar creaciones suyas en los X Encuentros de Arte Contemporáneo que presenta el Museo de la Universidad de Alicante (MUA) y para el 2010 prepara una individual para el Istituto Nazareth de Roma. Le seguiremos la pista...

El primigenio punto de partida

por ALEJANDRO GONZÁLEZ DE SAN EUSTAQUIO

La videocreación es otro de los campos que ha interesado a Andrea Perissinotto. Es más, sus primeros proyectos artísticos correspondieron a documentos visuales de esta índole, realizados íntegramente por él, en los que aglutina diversos conceptos, siempre ligados al arte en general. Posteriormente, Andrea fue reorganizando su labor artística y los primeros vídeos fueron dando paso a otras experiencias creativas, tales como el collage, la fotografía, la pintura o las instalaciones.

La primera videocreación, denominada Game Over, consiste en diversos vídeos en los que se da primacía a un color distinto: naranja, blanco, amarillo, azul, rojo, gris, negro, verde y violeta. Además de la composición poética centrada en un color, el autor se adentra en otra serie de aspectos narrativos, en los que cabe destacar la sensibilidad artística de las historias que cuenta. Por otra parte, Anima supone un canto ensalzador de la figura de la mujer y de sus libertades, en el que se destaca además la necesidad de transmitir esta revolución positiva a las nuevas generaciones.

Analizando más detenidamente cada uno de los documentos visuales, la creación Game Over parte de dos conceptos diferenciados: los colores del cubo de Rubik y la frase “Game Over” que aparece generalmente al final de una partida de videojuegos. Mediante el uso del primero, el autor parte de la concepción de los colores como generadores de emociones. Planteando un símil con el famoso cubo, la existencia humana se caracteriza por la presencia de acontecimientos, emociones, fatalidades, satisfacciones… que pueden ser un fin en sí mismas o dependientes de otras acciones, que conllevan una variedad de consecuencias.

Los nueve vídeos que constituyen Game Over tienen como tema un color. Cada color genera, reclama, recuerda, suscita emociones, sentimientos, estados de ánimo que evocan fragmentos de la vida personal del propio autor. Asimismo, el ideal de perfeccionamiento de la vida humana que se propone en este documento visual se traduce al final en una pregunta: “Play Again?” Se trata de una elección que depende del interés, curiosidad, voluntad y deseo del espectador: la posibilidad de continuar, o volver a empezar, de abandonar o terminar.

Por otra parte, en el documento titulado Anima se observan mujeres que, aparentemente antagónicas, establecen un nexo de unión que da sentido a toda la obra: se trata de la transmisión del valor de la libertad de la mujer, de la anciana a la niña, y la importancia de mantenerlo vivo para este colectivo. Las mujeres han vivido, en muchos países, aunque no en todos, una revolución en el plano de sus derechos y de su libertad. De lo antiguo a lo moderno, de lo natural a lo elaborado, de lo lento a lo rápido, del color frío al color cálido… como nos expresan las imágenes.

Entremezcladas con estas imágenes, vemos a un grupo de mujeres que han protagonizado este cambio, y que deben luchar por mantenerlo y por transmitirlo a las generaciones posteriores y a los países donde aún ellas son víctimas de la esclavitud y negación de los derechos y las libertades.

Guerreros, plástico, CD's rotos y mariposas

por ALEJANDRO GONZÁLEZ DE SAN EUSTAQUIO

Guerreros mitológicos, flamencos negros y rosas, pájaros y peces de colores, bailarinas, universos de sombra recortados en papel, mariposas y CD's rotos, lanzando destellos de color y luz venecianos, componen el ciclo “Immagine Tempo”: un conjunto de collages que aglutinan diversas técnicas plásticas creado por el artista italiano, residente en Madrid, Andrea Perissinotto, quien pretende lanzar un mensaje de lucha y esperanza a quienes puedan verse socialmente excluidos por su orientación sexual.

A primera vista, destaca la viveza de los colores empleados por el artista, la composición simétrica de los collages, en los que se puede percibir un universo interior cuajado de pequeños personajes que dan vida y movimiento a la obra.

Hieráticos o en acción, vestidos y desnudos, de diferentes especies y razas humanas… el autor articula un mundo de peces, muñecas, maniquíes, arqueros desnudos, luchadores, sirenas y hombres-pez, que interactúan lo sepan ellos o nopara expresar un sentimiento de esfuerzo y de superación de las diferencias en pos de un mundo más habitable y acogedor, idílico, en el que nadie se sienta excluido.

Personajes enmarañados en muchos casos en una tela umbría forjada a base de minuciosos recortes de papel gris, blanco y negro. Junto a barcos de papel verticales se encuentran parejas abrazadas, sirenas y mariposas que bucean en un mar verdeazulado, sombrío y oscuro.

Centrándose en la temática homosexual, pero reflejando la realidad de muchos otros colectivos excluidos, las obras simbolizan, según el autor, el “esfuerzo” de una lucha enmarcada en una “Guerra de símbolos para decir que estamos armados, pero no queremos un conflicto. Queremos manifestar nuestra propia personalidad”. Perissinotto subraya: “Queremos enfrentarnos a este mundo, buscamos un diálogo. Enfrentarnos a las personas que oprimen a las diferencias, ya que, en cambio, éstas deberían ser un motivo para crecer todos juntos”.

Volviendo al universo homosexual, cuerpos de varón apolíneos danzan y miran desafiantes, vestidos irreverentemente con faldas de trajes femeninos de Primera Comunión. Con los círculos concéntricos que articulan buena parte de los collages de "Immagine Tempo", el autor pretende expresar su universo personal, en el norte de Italia. Un país donde -a su juicio- la libertad sexual se pelea con gran cantidad de prejuicios y barreras sociales, muy distintos a la realidad española.

Los círculos, de colores fuertes y vigorosos, representan “un punto de partida” que no se cierra, que “interactúa con otras temáticas” y que se “sirve para expandir los horizontes del artista”.

Lo universal y lo esencial

por ANDREA GÓMEZ REDONDO

A primera vista los colores y la luz de Venecia. Barroquismo mezclado con cristales de Murano.

En la segunda mirada, un guiño al arte italiano de todas las épocas (los retratos clásicos romanos, las repeticiones futuristas de Giacomo Balla, los cortes y desgarros en el lienzo, como Lucio Fontana) y a todas las épocas del arte (series Warholianas y formas y colores propios de Robert y Sonia Delaunay junto a composiciones que nos remiten a escenas de Goya o Picasso).

Deteniendo un poco la vista todo parece girar desde un epicentro del que explosionan una serie de personajes que se van colocando a los lados del mismo (a veces son fotografías, a veces pinturas, otras todo junto) pero es un movimiento espiral y convulso que no parece detenerse y que nos lleva a una tercera dimensión mediante cristales, alambres, cuerdas y todo tipo de objetos, indefiniendo el soporte pero definiendo el estilo, oprimiendo a algunos personajes y conectando a otros.

Fijando la mirada comienza la verdadera intención del artista. El mensaje. En una primera línea, mas universal, el guiño a “Los fusilamientos” de Goya, al caos compositivo del Guernica, la fobia al paso del tiempo, a la incomprensión, el compromiso con una sociedad hambrienta frente a otra despreocupada y una cierta insistencia en la tercera edad y su olvido. Todo ello se torna ambiguo si se hace una segunda lectura. La sociedad aparentemente olvidada es la que ahora rechaza al nuevo colectivo, todo parece recobrar un nuevo sentido en la temática gay , en la lucha por un nuevo punto de vista, en la reinterpretación de los fusilados (en la obra “The Bottoms’ War” hay una referencia al quadro “Los Fusilamientos del Tres de Mayo” de Francisco de Goya), de los nuevos fusilados y en el miedo concreto a su paso del tiempo, al futuro inmediato de los mismos.

Navegando por la obra, apreciamos el dominio de muchas técnicas: el collage, el arte gráfico, el photoshop, el control del color y el equilibrio o la falta de este para expresar. Lo propio y lo adquirido. Lo local y el bagaje. Lo universal y lo esencial. Un punto de visto muy amplio para hablar de lo concreto, de lo que esta pasando aquí y ahora.

Políticas de lo personal

por SUSANA BLAS

Si regresa el sol, si cae la tarde,
si la noche tiene un sabor de noches futuras,
si una siesta de lluvia parece regresar
de tiempos demasiado amados y jamás poseídos del todo,
ya no encuentro felicidad ni en gozar ni en sufrir por ello:
ya no siento delante de mí toda la vida...
Para ser poetas, hay que tener mucho tiempo:
horas y horas de soledad son el único modo
para que se forme algo, que es fuerza, abandono,
vicio, libertad, para dar estilo al caos …/…
Pier Paolo Pasolini El Príncipe (1961)

Las obras de Andrea Perissinotto respiran franqueza. Sin artificios, nos invitan a embarcarnos en pequeñas reflexiones que sin embargo son cruciales para la convivencia en sociedad. Sus proyectos se detienen tanto en lo íntimo como en lo público, o mejor dicho: nos hablan de las posibilidades que tenemos de vivir un tiempo privado y propio, de forma libre, en un marco social.

Esa misma libertad también la aplica el artista en la elección de técnicas y materiales, pues a lo largo de su carrera se ha servido tanto del dibujo, como de la pintura, el collage, la fotografía, el vídeo o la instalación; y sin embargo, existe una coherencia argumental, trazada a partir de los asuntos que plantea… con los que interroga al visitante; y también, a partir de su interés por el tiempo como materia, como motor de cambio y transformación de la identidad.

También es cierto, que en esta ocasión, la variedad de enfoques se debe a que Transitions es una muestra que compila obras de los tres últimos años, y que pretende no tanto hacer una pequeña retrospectiva, como desvelar un desarrollo creativo y un proceso de trabajo aún abierto… de ahí su variedad de estrategias y técnicas. Parecería que haciendo suya la célebre máxima reivindicativa: «lo personal es político», Andrea nos invitara a acompañarle en un viaje con escalas en diversos asuntos cruciales de nuestra historia personal, como son: el anhelo de vivir nuestra orientación sexual en libertad, las imposiciones de la moda en los cuerpos jóvenes, la uniformidad y anulación social del individuo en las sociedades del capitalismo salvaje, o la transformación del arte en comercio y espectáculo traicionando sus presupuestos iniciales de cambio social.

Nuestro itinerario se inicia con la serie FASHION POSSESSION (2006) una selección de fotografías al estilo de las imágenes de revistas de moda que incluyen eslóganes y frases alusivas a la posesión que del cuerpo de la mujer, y en concreto de la juventud, hacen los medios publicitarios para vender sus productos. Haciendo uso de la ironía, Andrea se sitúa en un interesante territorio intermedio en el que al tiempo que celebra la fuerza, logros, e independencia de las mujeres en las últimas décadas, nos pone al aviso de la esclavitud que supone someternos a los dictámenes de la moda, el consumo y las dietas.

La segunda escala de nuestro viaje sería la contemplación de IN THE SHADOW (2008) un emotivo trabajo que se centra ya explícitamente en el retrato masculino y hace referencia al colectivo gay. A través de un conjunto de fotografías tomadas a chicos que en su mayor parte no son modelos, el artista crea su propia mitología de héroes y anti-héroes en la búsqueda de un espacio vital verdadero para el colectivo gay y para la expresión de sus relaciones y deseos de un modo aceptado y libre. Desplegando estas posturas o arquetipos que van de la ternura a la lucha, Andrea quiere expresar su compromiso con la extensión de derechos para los homosexuales en todo el mundo, siendo muy consciente de que habiéndose logrado importantes avances en ciudades como Madrid, la situación es muy distinta en las poblaciones pequeñas, el ámbito rural, o en otras zonas del mundo, donde todavía se viven las relaciones en la sombra. El aparente descuido de los decorados, de una sencillez absoluta, no quiere sino mostrar “la cocina” de la pieza; la falta de virtuosismo en los escenarios pone el énfasis en lo que de verdad le importa: los chicos y sus cuerpos… abandonados a un momento cercano, de intimidad.

Y por último, las obras más recientes son las tres instalaciones englobadas bajo el título IRRECUPERABLES (2009). La primera de ellas: WE DECIDE (2009) es un dispositivo formado por 40 tiras, cada una compuesta por 13 tarjetas plastificadas, que están rodeadas por 20 espejos de tamaño DIN-A4 en los cuales hay frases que nos replicará nuestro reflejo a modo de mágico oráculo; de hecho, cada frase nos hace reflexionar sobre un aspecto de nuestra vida y de la convivencia en sociedad. La tesis del proyecto sería denunciar el etiquetado y la uniformidad que se esconden bajo supuestas posibilidades de originalidad y elección que la política o la educación nos lanzan, en su interés por controlar toda tendencia que se salga de lo normativo.

Mirando más a la práctica artística en sí, encontraríamos: DO NOT TOUCH THE WORK (2009) que se ocupa del modo en que los visitantes de museos y galerías se enfrentan a las obras de arte contemporáneo, y en concreto, analiza cómo muchas de las piezas visionarias, de la performance, el happening o la instalación de los años 60 y 70 se han convertido en fetiches de museo a los que el visitante no puede ya acercarse, ni mucho menos tocar, traicionándose absolutamente el espíritu inicial. Esta es una pieza que alude por tanto a los ideales perdidos y a cómo el devenir del tiempo modifica o transforma los propósitos y las luchas.

Pero si hay una obra que me llega especialmente en esta propuesta de Andrea Perissinotto es NUEVE SEGUNDOS MENOS DE TU VIDA (2009), una instalación con renovado aroma Fluxus, en la línea de las célebres «instrucciones» de Yoko Ono y de otros creadores conceptuales, que nos invita a incorporar nuestro propio tiempo vital al proyecto: en este caso, nueve segundos de nuestra ajetreada vida, e incluso de nuestro acelerado tiempo de visita a una exposición artística. Además de la ironía y el humor, con la que Andrea dibuja la propuesta, hay un momento irrepetible, siempre nuevo, que se produce cuando experimentamos la obra y vemos nuestro rostro desmoronarse en su procesión por los nueve espejos, imponiéndose una rotunda poesía de melancolía. De nuevo, el uso de espejos y de luz reflejada como símbolos, no sólo del paso del tiempo, también de la consulta ancestral a los oráculos, en nuestra búsqueda de materialización de deseos y sueños de futuro. «¿Qué sabor tienen Nueve segundos menos de tu vida?,¿Qué textura tienen Nueve segundos menos de tu vida?»- nos susurra Andrea desde el otro lado del espejo.

Venecia-Madrid ida y vuelta

Queriendo trazar un breve recorrido de las últimas temporadas expositivas de la obra de Andrea Perissinotto, empezaríamos, probablemente, con citar la muestra Immagine Tempo que se celebró en noviembre de 2008 en la ciudad italiana donde nació el artista.

Pocos días después, Andrea presentó algunas piezas de fotografía con ocasión del Concurso Internacional X Forúm Can Basté, en Barcelona. Además, su obra "The Future" (El Futuro) ha sido seleccionada en el I Premio Nacional de Pintura Grupo Grünenthal, cuya presentación se celebró en el Palacio de Santa Bárbara de Madrid a mediados de febrero de 2009, y a la cual siguieron unas exposiciones en Fuengirola, Ourense y Barcelona.

En Madrid, su obra “Nueve segundos menos de tu vida” ha sido seleccionada en el certamen “Arte Emergente/Urgente” de la Galería Espacio Menosuno, mientras que en mayo se estrenó la exposición individual titulada “Anima” (alma en italiano), en el Centro Cultural Paco Rabal de la capital. Finalmente en junio de 2009, se ha presentado “Transitions”, una muestra individual de fotografía -exposición enmarcada en el Festival “Visible”- y que ha tenido lugar en el Centro Cultural La Elipa, del Distrito de Ciudad Lineal de Madrid.

Por otra parte, el Instituto Alicantino de Cultura ha presentado en septiembre, en el Museo de la Universidad de Alicante (MUA), la edición 2009 del Concurso Internacional “Encuentros de Arte Contemporáneo”, para el que Andrea Perissinotto ha sido seleccionado. En esta muestra artística el artista italiano expondrá varios trabajos artísticos.

El año 2010 marcará su vuelta a la capital de Italia: el Instituto Nazareth de Roma será el escenario para la presentación de una nueva exposición individual, cuyo título es "Disconnessioni" (Desconexiones).

Urgencias Lentas

Andrea Perissinotto (Venecia, 1981) titula su nueva exposición “Urgencias lentas”, con el objetivo de alertar sobre la vulnerabilidad de muchos grupos sociales que se encuentran desprotegidos, tales como las personas dependientes y quienes sufren situaciones de exclusión.

Tras haber trabajado en los últimos cuatro años sensibilizando sobre el colectivo homosexual a través del arte, Andrea Perissinotto abre esta vez sus horizontes hacia el universo femenino tocando, en sus collages, temas como el maltrato y la maternidad. En este sentido, colabora en la exposición la fotógrafa Cristina D. Moreno, quien presenta una selección de sus últimos trabajos.

Las obras expuestas dirigen las emociones a una espiral de colores que rueda sobre el eje de nuestras mentes. Un elemento recurrente es la mariposa, clásico símbolo de la parte efímera de la vida, y que bate sus alas para dirigir en silencio una danza de color y dolor, desafiante e irreverente, que brilla con la esperanza de despertar al impasible y narcotizado mundo que nos rodea. Encajadas como en un puzzle, todas las figuras se bañan en un mar de colores que recorren todos los tonos: los ocres, los pasteles, los más vivos… gritando a la vida.

A primera vista, destaca la viveza de los colores empleados por el artista, la composición asimétrica de los collages, en los que se puede percibir un universo interior cuajado de pequeños personajes que dan vida y movimiento a la obra. Seres enmarañados en muchos casos en una tela umbría forjada a base de minuciosos recortes de papel.

El título de la muestra, “Urgencias lentas”, no solo nace como reclamo de visibilidad para unos colectivos indefensos socialmente, sino que también hace referencia al modo de trabajar del autor: se trata de una producción artística minucisa, lenta y detallista, totalmente artesanal, centrada en dotar de armonía y movimiento a un conjunto de elementos que no significarían nada individualmente, pero que conforman un cuadro coral que se traduce en varios meses de trabajo cada uno.

El equilibrio dinámico de color encuentra su contrapunto en el trabajo fotográfico expuesto por Cristina D. Moreno (Madrid 1969), en cuyas imágenes quedan cristalizados momentos casi irreales, procedentes de una mitología urbana a la que se accede afilando la mirada y enfocándola en mil detalles mínimos que en la vida diaria mueren en el olvido del desprecio. Técnico en Marketing y Publicidad, ha trabajado en prensa escrita y la fotografía siempre ha sido una de las herramientas más importantes para desarrollar su trabajo.

En la década de los 90, Cristina D. Moreno quedó impresionada por los trabajos del fotógrafo Oliviero Toscani. Fue entonces cuando despiertan en ella una serie de inquietudes que le llevan a concebir la fotografía como una herramienta de concienciación social más que una forma de comunicación meramente comercial. Ha realizado diferentes cursos y talleres formándose en iluminación y composición, entre otros. En la actualidad colabora con una asociación cultural como fotógrafa freelance.